Lucía Morales había esperado cuatro años para recibir
Durante doce largos años, mis padres se negaron a aceptar
Llegué a la fiesta familiar con emoción, llevando los
Carlos me echó de nuestra propia casa sin un solo centavo
Durante el desayuno familiar, mi padre Roberto dejó
Desde que nació nuestra hija, había dejado de reconocerme
—No quiero la casa ni los autos —dije, apretando los
Durante meses, Mateo vivió sumido en la culpa más oscura.
Casi pierdo la vida al dar a luz a nuestros trillizos
Nunca imaginé que la indiferencia de la persona con
Durante meses, confiamos en Roberto, el mejor amigo
—Ya puedes nadar, cariño —susurró mi madre, acariciando











