Elena, una dedicada enfermera del hospital, salía de
—¡AGÁCHESE! El grito de Lucía atravesó el salón justo
Mi nuera me dijo que buscara algo en el refrigerador
Cuando Carlos nos abandonó a mí y a nuestro pequeño
Estábamos a punto de abordar el avión para nuestro
La lluvia helada caía sin piedad sobre la ciudad vacía
—¡Una simple sirvienta jamás será digna de tocarla!
La noche de nuestro aniversario, mi esposo Alejandro
Durante cinco largos años, renuncié a cada capricho
El cementerio estaba cubierto por una fría bruma gris
Vicente Salcedo, el hombre más temido del crimen organizado











